Daniel Pires
Predicar la Palabra de Dios es un privilegio y una responsabilidad. Es un privilegio el poder compartir con los hermanos, lo que Dios dice en su Palabra, acerca de diversos temas y situaciones en las cuales nos vemos envueltos. A la vez, es una responsabilidad muy grande. No hablamos de cualquier cosa, sino que hablamos de Dios y de Su Palabra, y para poder hacerlo correctamente, hay que prepararse. Gracias a Dios por los Institutos Bíblicos, y por asignaturas como Hermenéutica y Homilética, los cuales hacen posible esa preparación.
Daniel Pires


